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1. Según
la O.M.S. , en la actualidad, ya son 400 millones las
personas que sufren trastornos mentales o neurológicos,
de enorme repercusión social, psicológica
y económica. Cinco de los diez trastornos más
discapacitantes son de naturaleza psiquiátrica:
la depresión unipolar, el abuso de alcohol, los
trastornos maniaco – depresivos, la esquizofrenia,
y los trastornos obsesivo – compulsivos.
2. Según un
estudio realizado por el CEIFEM (Centro Español
de Formación e Información sobre la Enfermedad
Mental) se calcula que un 2% de la población
española, lo que representa aproximadamente que
800.000 españoles sufren a lo largo de su vida
algún tipo de trastorno mental.
3. Se trata de la
enfermedad más invalidante de la sociedad actual,
de mayor repercusión social y familiar.
4. En el futuro una
de cada dos personas estará recibiendo tratamiento
por algún problema relacionado con la salud mental
5. Según los
datos de la O.M.S., la esquizofrenia, enfermedad mental
grave y crónica, afecta a 52 millones de personas
en todo el mundo. Se estima que afecta al 1% de la población
mundial y que cada año se diagnostican entre
15 y 30 nuevos casos por cada 100.000 habitantes.
6. Alrededor de 400.000
personas en España sufren las consecuencias de
esta enfermedad y padecen trágicas situaciones
ante: las carencias y déficits existentes en
la red de atención necesaria; la inexistencia
de una asistencia integrada y globalizada en los aspectos
sanitarios, formativos, educativos, laborales, de ocio
y tiempo libre, familiares, etc., afectados por la enfermedad;
la falta de información, formación y servicios
de apoyo y respiro para la familia; la marginación
y estigmatización social, etc.
7. En nuestra Comunidad
Autónoma, si tenemos en cuenta que en estos momentos
la población riojana asciende a 270.400 personas
(INE – 2.001), la población afectada por
una enfermedad mental grave y crónica como es
la esquizofrenia sería de 2.704 personas.
8. Se calcula que
la cifra de enfermos mentales se duplicará en
los próximos 20 años. La población
joven es la más propensa a padecer este tipo
de enfermedad, por el aumento del consumo de estupefacientes
y drogas sintéticas.
9. En especial referencia
al EMPLEO, la tasa de desempleo global entre la población
psiquiátrica crónica alcanza cotas en
torno al 70%. La integración laboral de las personas
con enfermedad mental es posible con un tratamiento
y condiciones favorables de formación e inserción.
Hay personas con enfermedades psiquiátricas graves
que pueden trabajar de manera regular y eficiente.
10. El 84% de los
españoles que padecen una enfermedad mental viven
con sus familiares. Por cada enfermo con esquizofrenia,
hay varias personas afectadas por las consecuencias
de la enfermedad, ya sean familiares o allegados, por
lo que se puede decir que la esquizofrenia afecta la
calidad de vida de alrededor de un 5% de la población.
Según la O.M.S. la convivencia con una persona
con enfermedad mental crónica reduce la productividad
media de toda la familia, especialmente cuando el sistema
no puede ofrecer tratamiento y apoyo.
11. Los familiares
sufren las consecuencias de la larga duración
de estos trastornos, agravados por el abandono administrativo
al que están sometidos estos enfermos.
12. El DESEMPLEO,
el estigma social y el aislamiento son algunas de las
consecuencias añadidas de padecer una enfermedad
mental.
13. Estudios recientes
y experiencias de rehabilitación psico-social
actuales demuestran que con una adecuada atención
especializada es posible la rehabilitación e
integración social plena de la persona con enfermedad
mental. Al menos un tercio de las personas afectadas
conseguiría la superación de la enfermedad,
alcanzando niveles de salud y bienestar adecuados.
14. Por el
contrario, ante la falta de atención, la persona
con enfermedad mental tiene un 50% de posibilidades
de experimentar un nuevo brote en un año, porcentaje
que se eleva al 80% a los tres años. Este aspecto,
además de los costes sociales y sanitarios que
genera, contiene elementos sociales de suma importancia:
deterioro personal, social y desintegración familiar.
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